Las autoridades malienses anunciaron el domingo la muerte del ministro de Defensa, Sadio Camara. El hombre muriĂł el sĂĄbado en un ataque a gran escala perpetrado por yihadistas y rebeldes. Es el Ășltimo episodio de violencia en el paĂs, que estĂĄ gobernado por una junta militar y ha luchado durante mucho tiempo contra extremistas vinculados a Al Qaeda y el Estado IslĂĄmico, asĂ como contra una insurgencia separatista en el norte.
El gobierno maliense confirmó la muerte del jefe de Defensa y expresó sus condolencias a su familia en una publicación en la pågina de Facebook del Ministerio de Defensa. La televisión estatal también transmitió el anuncio de su muerte por parte del secretario de prensa Issa Ousmane Coulibaly.
La residencia de Kamara fue atacada el sĂĄbado por un coche bomba suicida y otros atacantes, dijo el gobierno.
«Se involucró en un tiroteo con los agresores y pudo incapacitar a algunos de ellos», dice el informe. «Sufrió heridas en la violenta colisión y fue trasladado al hospital donde lamentablemente sucumbió a sus heridas».
El asesinato del general Sadio se produjo cuando Mali fue golpeado por uno de los mayores ataques coordinados contra su ejĂ©rcito en la capital, Bamako, y varias otras ciudades y pueblos el sĂĄbado, desafiando tambiĂ©n a Rusia, el socio de seguridad de la naciĂłn del Sahel, que tiene tropas sobre el terreno en el paĂs de Ăfrica occidental.
El portavoz del gobierno Coulibaly dijo que 16 personas resultaron heridas, entre ellas civiles y militares, y que varios militantes murieron.
El gobierno anunciĂł el domingo que el ataque parecĂa haber terminado, pero aĂșn quedaban algunas preguntas.
Los separatistas reclaman el control de la ciudad del norte
Un portavoz del Frente separatista para la LiberaciĂłn de Azawad (FLA), liderado por los tuareg, dijo que el Cuerpo Africano Ruso y las fuerzas malienses habĂan llegado a un acuerdo para retirarse pacĂficamente de la ciudad de Kidal tras el ataque del sĂĄbado.
«Kidal ha sido declarado libre», afirmó el portavoz de la FLA, Mohamed El Mawloud Ramadan.
En una declaraciĂłn en la televisiĂłn estatal el domingo por la noche, el jefe del ejĂ©rcito, general Omar Diarra, confirmĂł que las fuerzas malienses habĂan abandonado la ciudad y que las tropas se estaban redesplegando a la ciudad de Anefis, a unos 100 kilĂłmetros (62 millas) al sur de Kidal.
Los separatistas llevan años luchando por establecer un Estado independiente en el norte de MalĂ.
Kidal sirviĂł durante mucho tiempo como bastiĂłn rebelde hasta que fue capturado por las fuerzas del gobierno de MalĂ y mercenarios rusos en 2023. La captura de Kidal fue una importante victoria simbĂłlica para la junta y sus aliados rusos.
Militantes se unen a separatistas para coordinar ataques
La serie de ataques del såbado fue la primera vez que los separatistas se asociaron con JNIM, filial de Al Qaeda, que afirmó que era parte de un ataque contra Kidal que también tuvo como objetivo pueblos fuera de la capital, Bamako, y otras tres ciudades el såbado.
Ramadan dijo que la operaciĂłn se estaba llevando a cabo «en cooperaciĂłn con JNIM, que estĂĄ comprometido a proteger a la poblaciĂłn del rĂ©gimen militar en Bamako», segĂșn un portavoz de la FLA.
Los separatistas pidieron a Rusia que «reconsidere su apoyo a la junta militar» en Mali, diciendo que sus «acciones estån contribuyendo al sufrimiento de los civiles».
En respuesta al ataque, se anunciĂł un toque de queda de tres dĂas en la zona de Bamako, desde las nueve de la noche hasta las seis de la mañana.
Amenaza para la regiĂłn en general
La Comunidad EconĂłmica de Estados de Ăfrica Occidental condenĂł el ataque del sĂĄbado en Mali y llamĂł a «todos los Estados, fuerzas de seguridad, organizaciones regionales y poblaciones de Ăfrica Occidental a unirse en un esfuerzo concertado para combatir este flagelo».
Los separatistas llevan años luchando para establecer un Estado independiente en el norte de MalĂ, mientras que grupos armados alineados con Al Qaeda y el Estado IslĂĄmico llevan mĂĄs de una dĂ©cada luchando contra el gobierno.
DespuĂ©s de los golpes militares, los regĂmenes militares de MalĂ, NĂger y Burkina Faso recurrieron a los aliados occidentales en busca de apoyo de Rusia en su lucha contra los extremistas islĂĄmicos.
Sin embargo, la situaciĂłn de seguridad en la regiĂłn ha empeorado en los Ășltimos años, con un nĂșmero rĂ©cord de ataques por parte de extremistas. Las fuerzas gubernamentales tambiĂ©n han sido acusadas de matar a civiles sospechosos de colaborar con grupos armados.


